Desde el pasado 11 de junio y hasta diciembre de 2011, Chubut te espera para concretar este sueño.
El avistaje de ballenas en Chubut, es una actividad que durante las últimas temporadas ha atraído a más de cien mil turistas argentinos y del mundo entero, que llegan a la provincia con la expectativa de concretar un sueño: "ver de cerca de las ballenas".
Este año, la actividad de avistaje de ballenas comenzó el pasado 11 de junio con toda normalidad y continúan hasta finalizar la temporada en el mes de diciembre.
Son seis las empresas habilitadas por la provincia que brindan este servicio y cuentan con todas los equipamientos y elementos necesarios, para garantizar la seguridad a todas las personas que realicen el avistaje embarcado.
Historia del avistaje de ballenas en Chubut
Si nos remontamos a sus inicios, a principios de la década del '70, cuando las navegaciones se realizaban en lanchas muy pequeñas con una capacidad máxima de sólo ocho personas para hacer el avistajes y que dependía exclusivamente de una condición climática óptima, veremos grandes diferencias con la actualidad y una evolución permanente cuyo foco ha sido el perfeccionamiento del servicio de avistajes en post de la satisfacción del turista, el cuidado del medio ambiente y la preservación de la Ballena Franca Austral como atractivo turístico mundial.
Hoy, a más de 30 años de los inicios del avistaje de ballenas, hay seis empresas habilitadas por el gobierno de la provincia del Chubut que cuentan con embarcaciones con capacidad para llevar a 70 personas y están equipadas con la mejor tecnología y con todos los elementos reglamentarios para brindar total seguridad a los embarcados.
Por sobre todas las cosas, la actividad de avistaje de ballenas se hace con plena conciencia de que ese lugar es el hogar de las ballenas, motivo más que suficiente para realizarlos con absoluto cuidado y respeto, donde todas las políticas aplicadas, tanto del gobierno de la provincia del Chubut, como de los prestadores privados tienen una prioridad: la preservación de la naturaleza, conservación de la especie, y cuidado del medio ambiente, además de velar permanentemente por la seguridad de los turistas.
Otra de las características que diferencia la actividad de avistajes en sus inicios con la actualidad es que décadas atrás no llegaban tantas ballenas como ahora por lo cual el avistaje se limitaba solamente a los meses de octubre y noviembre. En la actualidad, la temporada de avistajes se extiende desde comienzos del mes de junio hasta diciembre.
Península Valdés, declarada en 1999 Patrimonio de la Humanidad, es el lugar de mayor concentración mundial de esta especie de ballenas y esa es la razón por la que está garantizado el encontrarlas cuando las embarcaciones bogan mar adentro, ellas siempre están.
También es posible verlas desde la costa, aunque nada se compara con la familiaridad y cercanía que se logra desde las embarcaciones.
¿Qué es lo que se puede ver?
La imagen de la cola de ballena emergiendo del mar que ha recorrido el mundo entero y que es icono emblemático de la existencia de las ballenas, es solo una mínima muestra de la experiencia única de aproximarse a ellas y ver cómo se relacionan, cómo se desplazan, su actividad social, y esa relación tan particular con tonos de afecto, ternura y simpatía que tienen con el hombre.
Lo que se puede ver, es de alguna manera, un capítulo en la vida de estos gigantes del mar, en su hábitat natural, en el lugar del mundo que han elegido por tener las condiciones necesarias para cumplir con una importantísima etapa de sus vidas y por lo que regresan año a año: la de procrearse, reproducirse y dar las primeras lecciones de vida a sus crías para que al año siguiente en ese mismo lugar, sigan solos su camino.
Una experiencia de paz
Por alguna razón a lo largo de los años, se han escuchado por parte de los turistas expresiones como: "qué paz que se siente", "me transmiten una paz increíble", etc. Y no es casual esta recurrencia, es que como si fuera una fórmula secreta, durante un avistaje se da el momento en que se combinan la inmensidad del mar, el reflejo del sol en las tranquilas aguas y la delicadeza y armonía con la que se desplazan las ballenas, realizando un espectáculo que atrapa y llena de emoción y paz a todos los espectadores.
¿Cómo es un avistaje de ballenas?
Con el correr de los años, que han sumado experiencia y han permitido especialización profesional a quienes trabajan en las empresas de avistajes de ballenas, se ha desarrollado la técnica patagónica que permite a los especialitas navegar y convivir con las ballenas.
El avistaje dura como mínimo 1 hora 30 minutos, dependiendo, de las condiciones climáticas, de la época del año y de la cantidad de ballenas que haya en la zona.
Antes de subir a la embarcación, cada persona es provista de una capa impermeable y de un chaleco salvavidas, una vez ubicados todos, la lancha se aproxima al mar a las zonas donde pueden observarse ejemplares de Ballenas Franca Austral.
Ya inmersos en las aguas, un guía especializado brindará información acerca de las características y las costumbres de las ballenas.
En el transcurso de los minutos, los embarcados podrán ver cómo las ballenas se deslizan por debajo de la embarcación y se acercan a las embarcaciones de manera pacífica y amigable.
El tiempo transcurrirá como si se estuviera inmerso en una película, donde todos los sentidos quedarán cautivos de momentos únicos, como las apariciones de las ballenas, los coletazos, la expulsión del aire de sus pulmones, los saltos y los acercamientos. Una película en vivo que será una experiencia inolvidable en plena conexión con la naturaleza.
La mejor de las postales
Si bien las ballenas "siempre están" hay dos opciones para tener en cuenta a la hora de elegir "esa postal ideal" para ver a las ballenas. Una es desde la costa de playa El Doradillo, cuando la marea está alta y con mar calmo, se pueden apreciar a las ballenas desde muy corta distancia. La otra opción es hacer el avistaje en embarcaciones preferentemente a la mañana temprano o al atardecer, para aprovechar la puesta del sol sobre el mar. Esta es una salida especial denominada "Sunset", es un poco mas larga que las habituales y brinda el escenario ideal para los que buscan de esta experiencia lograr la mejor de las postales: las ballenas bañadas de los cálidos tonos del atardecer sobre las destellantes aguas del mar que las alberga.
Información e imagen suministrada por Prensa de la Subsecretaría de Turismo y Áreas Protegidas de la Provincia del Chubut.
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